domingo, 25 de abril de 2010

2- La Migraña, El Higado y El Ganoderma

Mucho se habla sobre la relación que existe entre los cuadros de migraña y la vesícula biliar. Desde el punto de vista homeopático/natural y la medicina china, existe una relación en el metabolismo de la bilis con este severo dolor de cabeza.
En medicina la migraña se define como un trastorno vascular, derivado de la acumulación de sangre en la cabeza. La mayor parte de las veces, esto se debe a espasmos de los vasos sanguíneos de la zona: de ahí el dolor pulsátil, que se agudiza con cada latido del corazón. Otros síntomas habituales son digestivos (malestar, náusea, a veces vómitos), las molestias oculares (luces, enrojecimiento, picor) o la necesidad de oscuridad, silencio y reposo. Habitualmente se trata con analgésicos y vasodilatadores, que al normalizar la circulación sanguínea mitigan el dolor.

La Medicina Tradicional China (MTC) distingue varios tipos de dolores de cabeza, en función no sólo de los síntomas sino sobre todo de la zona afectada. Los meridianos de energía que recorren la zona dolorida son clave para conocer cuales son los órganos implicados, y actuar en consecuencia.
Si bien existen varios tipos de cefaleas, las más frecuentes son las que afectan la zona temporal, las sienes, recorridas por el meridiano de vesícula biliar, correspondiente al elemento madera (Hígado y Vesícula Biliar).
La localización del dolor, unido a los síntomas oculares, gástricos y emocionales describen la migraña de origen hepático, según la Medicina Tradicional China. Son síntomas de estancamiento de Qi hepático y de exceso de yang: el Qi (yang) mueve la sangre (yin). Cuando la circulación de Qi se bloquea, la sangre circula peor, y tiende a estancarse. Los episodios corresponderían a subidas puntuales de yang hepático.
En MTC el hígado rige entre otras cosas la dinámica (circulación) del Qi. Dos de los factores que más afectan el flujo de Qi hepático son los emocionales y dietéticos. La emoción que corresponde al elemento madera (hígado y vesícula biliar) es la ira. La impaciencia, la irritabilidad, la cólera fácil son síntomas de desequilibrios hepáticos, una perspectiva que coincide con la clasificación de los temperamentos de Hipócrates, para quien el bilioso era también el colérico. Esta influencia entre emociones y estado energético es de ida y vuelta: el exceso de yang hepático produce irritabilidad y nerviosismo. La cólera reprimida e incluso inconsciente, el estrés, afectan negativamente la energética del hígado.
El hígado cumple multitud de funciones, una de las cuales es la de filtro de la sangre: es un órgano desintoxicador. En MTC, una de las funciones de este órgano es asegurar que la energía (y por tanto la sangre) fluya libremente. Cuando el hígado está sobrecargado por una dieta excesiva o inadecuada; dicho de un modo más gráfico, si el filtro se “satura”, no sólo nos encontramos mal, también se entorpece el flujo de energía en general, y en los meridianos de Hígado y Vesícula Biliar en particular.

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